Costa Blanca en otoño: qué hacer cuando cierran los parques

La primera semana de septiembre cambia la Costa Blanca de golpe. Cierran los parques acuáticos, se van las familias y los precios de alojamiento se desploman. Mucha gente da la temporada por terminada, y es justo al revés: septiembre y octubre son probablemente los dos mejores meses del año por aquí.

Qué cierra y qué no

Los acuáticos son los primeros en bajar la persiana: Aquopolis Torrevieja cierra a principios de septiembre y Aqualandia y Aqua Natura poco después. Si viajas con adolescentes y contabas con eso, cámbialo de plan.

El resto sigue funcionando. Terra Mítica, Terra Natura y Mundomar abren buena parte del año, con horario reducido y algún cierre entre semana en invierno: hay que mirar el calendario antes de ir, pero están.

El agua sigue caliente

Esto sorprende a quien no ha estado en otoño: el Mediterráneo tarda meses en enfriarse. En septiembre el agua ronda los 24 grados, más templada que en junio, y en octubre todavía se baña gente sin problema. Las playas, además, están medio vacías.

Es la mejor época para las actividades de agua: buceo y snorkel con mejor visibilidad que en agosto, kayak y paddle surf sin la masificación del verano y paseos en barco con el mar más plano por las mañanas.

La temporada de los flamencos

Septiembre es el mejor mes del año para ver flamencos en la Costa Blanca. Las aves llevan meses asentadas y todavía no ha empezado el movimiento hacia África, que arranca cuando bajan las temperaturas.

Las salinas de Santa Pola y las salinas y la laguna rosa de Torrevieja se recorren mucho mejor ahora que en pleno agosto, cuando el calor a mediodía hace inviable caminar sin sombra.

Caminar sin morirse de calor

De octubre en adelante se abre lo que en verano es directamente incómodo. La pinada de Guardamar, con su ruta circular de 6,5 km entre yacimientos fenicios y la Rábita Califal. La Serra Gelada de Benidorm, con la subida al Mirador de la Cruz. Y las calas del sur de Torrevieja, que en verano no tienen ni sitio donde poner la toalla.

Tabarca en temporada baja

La isla en agosto es otra cosa: mucha gente y colas para el barco. En otoño se recorre con calma. Ojo con dos detalles: la frecuencia de los barcos baja bastante y muchos restaurantes reducen horario, así que confirma las salidas del día y lleva algo de comer. Desde Santa Pola son 25 minutos de travesía y desde Alicante, una hora.

La temporada de golf

De octubre a mayo es cuando de verdad se juega aquí. En verano hay que salir al amanecer o al atardecer para aguantar; en otoño se juega a cualquier hora y los campos están en su mejor momento. Los seis campos de Orihuela Costa están todos a menos de veinte minutos entre sí.

Lo que hay que tener en cuenta

  • La gota fría. Entre finales de septiembre y noviembre puede caer en un día lo que no ha caído en seis meses. Son episodios cortos pero intensos; conviene mirar el parte y no meterse en ramblas ni barrancos si hay aviso.
  • Horarios reducidos. Barcos, parques y algunos restaurantes de zonas turísticas cambian a horario de temporada baja. Confirma antes de desplazarte.
  • Anochece antes. En octubre se hace de noche sobre las siete y media. Las rutas de tarde hay que empezarlas antes.

En resumen

Si lo tuyo es el parque acuático y la playa a tope, el verano. Para todo lo demás —naturaleza, barco, senderismo, golf, comer bien sin reservar con dos semanas— el otoño gana con claridad, y además cuesta bastante menos. Escríbenos por WhatsApp con las fechas y montamos el plan según lo que esté abierto esos días.

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