Santa Pola se queda muchas veces en escala de camino a Tabarca, y es una pena, porque el pueblo aguanta un día entero sin problema. Es puerto pesquero de verdad, tiene un parque natural con flamencos a diez minutos del centro y un faro con una de las mejores vistas del litoral sur de Alicante.
Mañana: el pueblo y el puerto
Empieza por el castillo-fortaleza, en el centro. Es del siglo XVI y dentro está el Museo del Mar, que cuenta la historia pesquera del pueblo y monta exposiciones temporales. Se ve en una hora larga.
De ahí al puerto, que sigue en activo. Si te cuadra estar sobre las cinco de la tarde, hay subasta de pescado: no es un espectáculo montado para turistas, es el trabajo del día. Los restaurantes del muelle cocinan con lo que ha entrado esa mañana, y ahí es donde conviene comer.
Mediodía: playa
Las playas del norte, junto al puerto, son de arena fina y entrada muy suave. Con niños pequeños no hay discusión: es donde hay que ir. Hacia el sur, pasado el cabo, el litoral cambia por completo y aparecen las calas de Santa Pola del Este, rocosas y mucho más tranquilas, buenas para snorkel y paddle surf.
En agosto, si llegas después de las once, aparcar cerca del agua es una lotería. Merece la pena madrugar.
Tarde: las salinas y los flamencos
El parque natural de las Salinas ocupa 2.500 hectáreas entre el pueblo y la carretera de Elche, y la entrada es gratuita. Entre estas lagunas y las de El Hondo hay una colonia estable de más de 3.000 flamencos.
Hay dos rutas cortas, de unos 4 km cada una y algo más de una hora. La del Pinet va casi entera sobre pasarelas de madera, así que es la cómoda si llevas carrito o vas con gente mayor. La del Tamarit acaba en una torre vigía del siglo XVI que es el mejor mirador del parque, y al atardecer es donde se junta todo el mundo.
Lleva prismáticos: los flamencos suelen estar lejos de la orilla. Y gorra, porque en todo el recorrido no hay una sombra.
Final del día: el faro
El mirador del faro, en el cabo, cierra bien la jornada. Desde ahí se ve Tabarca recortada en el horizonte y toda la línea de acantilados. Con la luz de última hora es el sitio de las fotos.
Si te sobra tiempo
El barco a Tabarca sale del Muelle de Ribera y cruza en 25 minutos, con billetes desde 9 € comprando online. Es la travesía más corta y más barata a la isla, bastante mejor que la de Alicante, que tarda una hora. Eso sí, para hacer Tabarca con calma hace falta el día entero: no lo metas de relleno.
La otra opción es salir a navegar por la costa. Los paseos en barco bordean el cabo por la parte rocosa y llegan a calas a las que por tierra no se accede bien.
Cómo llegar y moverse
Desde Alicante son 20 km por la N-332, unos 25 minutos, y hay autobús directo todo el año. Desde Torrevieja, 30 km y media hora. El aeropuerto queda a solo 15 km.
Para el pueblo, el puerto y las playas del norte no hace falta coche. Para las salinas y el faro sí es cómodo tenerlo. Si no llevas, la ruta guiada por las salinas incluye el desplazamiento.
El plan resumido
- 10:00 — castillo-fortaleza y Museo del Mar
- 11:30 — playa del norte
- 14:00 — comida en el puerto
- 16:30 — salinas, ruta del Pinet o del Tamarit
- 19:30 — mirador del faro
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